jueves, 1 de mayo de 2014

Mogollones posteriores

Aún sin volver a la normalidad completamente después de la semana santa porque todavía queda el puente de mayo, he quedado estos días pasados tanto con mi follamigo como con el osito de Mimosín.


Con el follamigo hemos cenado, bebido, salido por ahí, nos hemos reído mucho juntos y, como es habitual cuando bebe, se ha quedado a dormir en casa. Nos hemos acostado juntos. No hemos follado pero nos hemos achuchado y magreado hasta quedar dormidos. Le voy a tener que cobrar el detergente de tanto echar a lavar a las sábanas, que me las deja todas sudadas. No se ha tocado el tema del chavalín. Cuando se ha ido por la mañana me ha mirado con ojos de corderito degollado. No sé si pretendía que hubiera habido más, pero no he querido. He sonreído, le he dado un piquito y le he cerrado la puerta. Parece que la relación se normaliza.


Con el osito de mimosín he follado una tarde. El polvo ha sido muy bueno, he hecho de activo y él se ha comportado con un ansia tremendo, casi frenético, moviéndose mucho, como si le fuera la vida en ello. Tanto se movía que hasta me ha hecho daño una vez en la polla. Lo he follado a cuatro patas y luego boca arriba levantándole las piernas, que pesan un montón. Se ha pegado una corrida tremenda encima de la tripa y luego yo he descargado también allí.


Por la noche salimos con sus amigos por Chueca pero me aburrí y los dejé. Sólo hablan de fotos de Istagram, de cine de comics y tienen una obsesión enfermiza con eurovisión. Aparte de que pasaron bastante de mí vi cómo se comportaban como reinas mirando con desprecio a los demás. Son jóvenes y algunos son monos, pero fuera del ambiente bear son los gordos de toda la vida, sólo que ahora hacen corporativismo. Creo que se notó que no nos caímos muy bien mutuamente. Hay uno en particular que lo conozco de la sauna, nunca hemos hecho nada, y el rato que estuve en el bar ni me dirigió la mirada.


Como ya estaba corrido, cansado, bebido y la edad no perdona, me volví a casa.


Ahora a ver qué pasa estos días.

1 comentario:

  1. "Se comportaban como reinas mirando con desprecio a los demás. ..., pero fuera del ambiente bear son los gordos de toda la vida, sólo que ahora hacen corporativismo.". Muy buena la frase.
    Cambiando bear y gordos, por otros especímenes, pueder resultar igual de cierta.

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